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ENE
2026
Cuando una estrategia falla, rara vez se identifica de inmediato la causa real.
Las consecuencias aparecen de forma silenciosa:
En estos casos, el problema no es equivocarse, sino no saber qué corregir.
Hoy se toman decisiones críticas sin evidencia suficiente:
Cuando estas decisiones no se investigan, el riesgo no desaparece.
Simplemente se traslada a la ejecución, donde el impacto es mucho más costoso.
Hay momentos en los que no investigar puede parecer una forma de ahorrar tiempo o presupuesto.
En la práctica, suele ocurrir lo contrario.
No investigar puede implicar:
En estos escenarios, el costo no está en el estudio, sino en las decisiones que se toman sin él.
4. La investigación como herramienta de reducción de riesgo
La investigación de mercados no elimina la incertidumbre.
Pero sí permite:
Investigar no es una garantía de éxito, pero no investigar aumenta la probabilidad de fallar sin explicación.
5. Investigar para decidir, no para confirmar
La investigación moderna no está diseñada para confirmar intuiciones, sino para ponerlas a prueba.
Hoy, investigar significa:
El mayor error no es equivocarse.
Es invertir, cambiar o crecer sin saber realmente qué está pasando en el mercado.
Por eso, en muchos casos, investigar no es el costo.
El costo real es no hacerlo.